Unidos en oración por Colombia. Con fe y esperanza, nos reunimos para vivir con profunda espiritualidad el tradicional rezo del Santo Rosario viviente, elevando nuestras súplicas por la paz y la reconciliación de nuestro país.
En medio de los desafíos que vivimos como nación, pusimos en manos de Dios cada corazón herido, cada familia y cada rincón de Colombia que anhela justicia, unidad y fraternidad.
De manera especial, también oramos por la jornada electoral, pidiendo al Espíritu Santo que ilumine a todos los ciudadanos para que, con responsabilidad y conciencia, participen en la construcción de un país más justo y en paz.





























