Durante la semana por La Paz celebrada del 8 al 12 de septiembre, en su versión trigésimooctava, hemos podido reflexionar sobre nuestra labor por la construcción de la paz en nuestra sociedad, a partir de algunas experiencias significativas y talleres que ayudaron a generar conciencia sobre la relación con Dios, con los otros, lo otro y conmigo.
El lema “arropamos la vida con dignidad y esperanza”, es una invitación a ser verdaderos custodios de La Paz, ser instrumentos que ayuden a la consecución de una sociedad más justa y equitativa.



























