Convivencia… ¿Qué es eso que tanto nos repiten pero que muchas veces no sabemos aplicar?

Los conflictos son situaciones naturales y necesarias que vivimos los seres humanos, los cuales nos pueden llevar a un crecimiento personal o por el contrario, si no les damos un manejo constructivo, nos pueden llevar a quedarnos estancados en rencores, frustraciones y generarnos un daño en nuestra salud mental y física.

En la actualidad hay personas que utilizan las redes sociales para abordar conflictos que tienen con familiares, amigos, conocidos, o las utilizan para opinar o tomar posición frente a situaciones que no tienen que ver directamente con ellos, lo cual genera que la mayoría de las veces no se brinde la debida solución a estos problemas, sino que por el contrario, esto ocasiona que se salgan de control y lleguen a un punto casi inmanejable.

A esta realidad hay que sumarle otros elementos, que incluso se presentan en la interacción que tenemos cara a cara con los demás, como que al momento de abordar un conflicto, olvidamos ponernos en el lugar del otro, la poca capacidad de escucha y una mala costumbre de considerarnos sólo sujetos de derechos olvidando que también somos sujetos de deberes; sujetos con el deber de respetar a quienes nos rodean.

Si bien esto nos muestra un panorama preocupante, la

tarea no es sólo identificar las dificultades que tenemos y quedarnos en la preocupación, sino dar un paso a las soluciones, esto se logra viendo el conflicto como una oportunidad de aprendizaje que nos permita llegar a una convivencia pacífica, pero ¿cómo se logra esta convivencia?

Para empezar podemos trabajar los siguientes elementos:

  • Conocernos a nosotros mismos, conocer nuestras reacciones ante un conflicto y aprender a manejarlas o buscar un mediador que nos escuche, nos ayude a controlar las emociones y nos oriente a dar soluciones ante la situación.
  • Ponernos en el lugar del otro; preguntarnos ¿Por qué reaccionó de esa forma? ¿Algo de lo que hice generó esa reacción? ¿Tiene una situación a nivel personal que lo está afectando y por eso tuvo dicha reacción conmigo?
Pensar en soluciones que lleven a ambas partes a tener una ganancia, reconociendo cada uno sus errores, disculparse y plantear estrategias de solución.

¿He tenido conflictos constantemente en todos estos ámbitos? ¿Dichos conflictos se han generado por reacciones inadecuadas mías? ¿Se han generado por palabras que he dicho sin medir las consecuencias? ¿He contribuido para que dicho conflicto se solucione o para que aumente?

Si eres madre o padre de familia recuerda partir siempre desde el ejemplo: de cómo resuelves los conflictos con tu esposo o esposa, con los hijos, con la familia, en la calle, cuando vas manejando. Evita solucionar los conflictos de tu hija, opta por darle herramientas para que aprenda a solucionarlos por sí misma, permite que viva las situaciones en este instante, ya que le pueden generar un mayor aprendizaje que si las vive en otros momentos futuros.

Enséñale a buscar varias alternativas de solución. Además de esto, posibilita espacios diferentes al colegio para que tu hija interactúe con otras niñas y niños, esto con tu debida supervisión, pero lo más importante, dale confianza para que te exprese siempre lo que le ocurre y así puedas tener la oportunidad de orientarla cuando lo requiera. Volvamos a utilizar notas, palabras bonitas. Usa las redes sociales para hacer comentarios positivos, para felicitar, para desear un lindo día. Establece una norma para ti: “siempre voy a usar las redes sociales de forma respetuosa y nunca voy a hacer daño a otro con comentarios negativos”. Recuerda trabajar también los tres filtros al momento de decir algo a quienes te rodean:

  • “¿Estoy completamente seguro que lo que voy a decir es verdad?
  • ¿La información es buena o tiene un contenido positivo?
  • ¿Lo que le vas a decir a la otra persona va a ser de utilidad?”

Si la respuesta a una de esas preguntas es “No”, lo más adecuado es que evites transmitir dicha información. Una convivencia pacífica se determina a partir de lo que decimos y de nuestras acciones, así que establezcamos un compromiso para nuestra vida personal, de fomentar día a día unas buenas relaciones con quienes nos rodean, logremos eso que tanto nos repiten y no sabemos aplicar, aprovechando que tenemos las herramientas en nuestras manos.

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